El centro histórico es el lugar que más visitamos en Varsovia: ubicado a 15-20 minutos en tranvía des nuestro alojamiento, ¡en verdad es un lugar que no hay que perderse!
Comenzamos con una pequeña anécdota: pasamos de largo la parada “Centro Histórico” y terminamos al otro lado del puente, ya que creímos que el centro histórico se encontraba en la última parada de la línea.
El centro histórico se compone de casas tradicionales, coloridas, a veces de entramado de madera, todo rodeado por el Barbican, una serie de fortificaciones de ladrillo rojo. Es muy agradable recorrer el centro histórico y pasear entre sus hermosas viviendas. Las fachadas parecen estar fuera del tiempo, como si provinieran de una época totalmente distinta. El centro histórico seduce a sus visitantes con sus calles estrechas, sus numerosas estatuas que son testigos de la gran historia de Varsovia. No se pueden perder la estatua de la sirena con su espada y su escudo, auténtico símbolo de la ciudad.
Debido a las celebraciones de la Pascua, la gente iba a las iglesias con ramos de flores. Sin embargo, al ser Polonia un país sumamente católico, visitarlas en esta época no es practico, pues están cerradas (o simplemente abarrotadas de fieles o de visitantes) por las ceremonias cristianas.
Pese a esto, pudimos visitar algunas que nos dejaron muy impresionados: la magnífica Iglesia de Santa Ana con su estilo barroco y sus acabados en oro que adornan las paredes. La Iglesia de la Santa Cruz es también sublime y da a una de las plazas centrales de la ciudad. Como anécdota, nos topamos con el rodaje de una película mientras paseábamos por dicha plaza, lo que nos dio la oportunidad de tomarnos algunas fotos con los autos antiguos utilizados en la filmación. La Catedral de San Juan Bautista con sus ladrillos rojos y su techo en escalera, muy típicos de la arquitectura de la ciudad. Cada iglesia, catedral o basílica vale la pena tanto por su exterior como por su interior.
La plaza principal, Plac Zamkowy, es majestuosa, con su obelisco y su castillo rojizo: el castillo de Varsovia, que visitamos en mitad de nuestro viaje.Respecto a este castillo, decidimos levantarlos muy temprano ya que, según algunas fuentes de información, los primeros visitantes de los jueves tenían derecho a entrar gratis. Por desgracia, y he ahí la importancia de informarse bien antes de una vista, el castillo ni estaba abierto tan temprano ni la entrada era gratis. Aprovechamos entonces para dar una vuelta por la catedral de San Florián, ubicada del otro del rio, a solo unas paradas de tranvía (pero que no habíamos podido visitar debido a las ceremonias de Pascua) y para desayunar con uno Paczki con mermelada de rosa.

El castillo de Varsovia es, verdaderamente, el elemento emblemático del centro histórico, que sobrevivió a la destrucción orquestada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial (incluso si los daños causados por las tropas alemanas son aun visibles). Las salas son suntuosas y la vajilla real se encuentra en exhibición junto con una variedad de objetos de porcelana, material muy importante para el país que se utilizaba incluso para construir calentadores, presentes en varias salas del castillo. Además, durante nuestra visita, el castillo exhibía una colección de pinturas de Rembrandt en los sótanos.


Para finalizar, fue muy fácil encontrar comida en el centro histórico: wafles a 1€, restaurantes a 6-7€, Carrefour Express…
Decidimos probar platillos locales en Gosciniec Polskie Pierogi. Esta cadena cuenta con dos restaurantes en el centro histórico (los menús también estas disponibles en español). Los precios son bastante accesibles (alrededor de 5€ los nueve Pierogi rellenos de una sola especialidad -también es posible armar una combinación personalizada de nueve piezas, eligiendo rellenos distintos) y los platillos son muy sabrosos. Una buena primera experiencia con la comida polaca. También probamos el Kürtösch, especialidad húngara que se vende en muchos puestos. ¡Una verdadera delicia!

Enlaces oficiales:
El castillo: https://www.zamek-krolewski.pl/en
Restaurante Gosciniec Polskie Pierogi (pueden acceder al menú en línea): http://gosciniec.waw.pl/en/how-to-make-the-dough-for-dumplings/








