Varsovia: un pasado muy visible

Las raíces de la historia de Polonia son muy profundas, historia que los sucesos del siglo XX casi acabaron por enterrar. Sin embargo, las marcas del duro pasado que carga el país son visibles por toda la ciudad de Varsovia. Basta con caminar por sus calles y sus barrios para encontrar las cicatrices dejadas por la Segunda Guerra Mundial y basta con levantar la vista hacia su arquitectura para toparse con los símbolos de la ocupación soviética.  

Uno de los monumentos mas imponentes de la ciudad nos es otro que el Palacio de la Cultura y la Ciencia, “un regalo” de Stalin (como información, la estación central de trenes se encuentra justo al lado).

Esta magistral torre se levanta sobre sus 231 metros de altura como un vigía sobre la ciudad de Varsovia y se convirtió en uno de nuestros principales puntos de referencia (es imposible no verla). Dentro pueden visitar exposiciones de pago. Sin embargo, la principal atracción es la cima del edificio. De verdad les recomendamos subir: por 20 eslotis (alrededor de 4,60€), el punto de observación del palacio les ofrece una vista panorámica de 380° de toda la ciudad. Es una experiencia increíble que promete magnificas fotos. Podrán ver todas las facetas de Varsovia: el centro histórico y sus ladrillos rojos, el distrito moderno, los rascacielos de cristal del distrito financiero… También hay un café en la cima para los mas golosos, así como telescopios para apreciar aún más la vista. 

Varsovia fue la ciudad mas devastada de la Segunda Guerra Mundial: más del 80% de su superficie fue destruida. Mientras caminan, tómense el tiempo de ver por donde pisan: marcas en el suelo indican los lugares donde se encontraba el muro del gueto de Varsovia. También hay marcas que indican la presencia de bunkers durante la Segunda Guerra Mundial, huellas de una ciudad vuelta un campo de batalla que cobra vida ante nosotros.

Marque au sol indiquant l’endroit où se trouvait le mur du ghetto de Varsovie
Marque au sol signalant la présence d’un bunker

El rastro de la ocupación alemana de la ciudad también se encuentra presente en las estructuras pertenecientes al antiguo gueto que aún están en pie. Fragmentos del muro que separaba a los judíos polacos del resto de la población pueden encontrarse en distintos puntos de Varsovia. Intentamos ver con nuestros propios ojos una de las secciones, pero ya sea por un error de orientación o quizá por una cuestión horaria, no logramos encontrarla (creímos ver una parte detrás de una valla, pero, luego de 30 minutos dando vueltas por el lugar, ningún acceso se presentó ante nosotros).

A pesar de nuestro pequeño fracaso, nos las arreglamos para llegar a la calle Chlodna, donde se encuentra el memorial del puente del Gueto de Varsovia, que conectaba las zonas reservadas a los judíos, e impedía que entraran en contacto con el resto de la ciudad durante la ocupación alemana.  Cuatro pilares, dos en cada lado de la calle, indican el lugar donde se encontraba el puente que cruzaban cientos de judíos polacos, intentado ganarse la vida aislados tras los muros del Gueto. Marcas alrededor del monumento indican la ubicación del muro del Gueto, así como la de algunos bunkers (con sus fechas respectivas gravadas en el suelo); vale la pena ir a echar un vistazo. No olviden acercarse al pie de los pilares para obtener, por así decirlo, una imagen más clara de lo que fue la ciudad bajo la ocupación alemana.

Mémorial du pont du ghetto de Varsovie

Así mismo, pueden visitar el bunker Anielewicz, antiguo cuartel general de los combatientes judíos sublevados durante el Levantamiento del Gueto de Varsovia en 1943 (no debe confundirse con el Alzamiento de Varsovia, del cual hablaremos más tarde) y que lleva el nombre del comandante del movimiento. El alzamiento terminó en derrota y debido al inminente ataque de las tropas alemanas, decidieron terminar con sus vidas en ese mismo lugar. Una piedra sobre la colina, gravada en hebreo, y rodeada de flores ese día en particular, conmemora el evento.

La historia militar de Polonia también esta presente en la ciudad. Un monumento a la batalla de Montacassino, batalla de la Segunda Guerra Mundial en la cual las tropas polacas obtuvieron la victoria para los aliados, puede verse cerca la calle General Anders. Pero el monumento a no perderse en dicho ámbito es la tumba del soldado desconocido, que conmemora, a su vez, las batalla libradas por el ejército polaco. Pueden visitar esta tumba en medio de la plaza Pilsudski. El monumento se encuentra sobre los restos del Palacio Sajón, antigua ubicación del Estado Mayor de Polonia y destruido por la Wehrmacht durante la Segunda Guerra Mundial. Está dedicado a los soldados que defendieron la libertad de la nación en numerosos conflictos, como las dos guerras mundiales, y contiene urnas con tierra proveniente de todos los campos de batalla del siglo XX en los que derramaron su sangre ciudadanos polacos. Como en la mayoría de los monumentos de este tipo, una llama eterna se encuentra sobre la tumba, siendo protegida por dos guardias de honor. Si les interesa ver el cambio de guardia, normalmente se realiza todos los días a cada hora (información a verificar el día que lo visiten). Luego de su visita, no olviden echar un vistazo a los Jardines Sajones justo detrás del monumento. Es el espacio público más antiguo de Varsovia y uno de los primeros parques urbanos públicos en el mundo.

Dicho esto, uno de los monumentos mas importantes, testigo de la historia de lucha del país y de la ciudad es, sin dudas, el Monumento al Alzamiento de Varsovia. Ubicado en la Plaza Krasińskich, el monumento fue inaugurado en 1989 en honor al Alzamiento de Varsovia de 1944. El monumento se divide en dos secciones: la primera, la más pequeña y que se encuentra en la esplanada, representa a un sacerdote y a tres soldados, uno de ellos saliendo de una alcantarilla (o quizá entrando en una), haciendo referencia a las tropas de la resistencia polaca que utilizaban este medio para desplazarse por la ciudad ocupada por los alemanes. La segunda sección, ubicada en relieve al fondo de la plaza, se levanta sobre diez metros de altura. Representa a un grupo de insurgentes yendo a la batalla y escapando de una representación abstracta de un edificio que se derrumba. Las figuras de bronce, que miden hasta tres metros de altura, son simplemente espectaculares, sobre todo de cerca, y el monumento merece ser visitado, más aún si vienen a la ciudad con un punto de vista histórico.

Le monument du soulèvement

Enlaces oficiales:

Palacio de la Cultura y la Ciencia: http://www.pkin.pl/eng

Licencia Creative Commons
Varsovia: un pasado muy visible por 2 Steps Abroad se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-SinDerivadas 4.0 Internacional.
Basada en una obra en https://2stepsabroad.travel.blog/.

Laisser un commentaire