Varsovia: una historia en museos

Los museos en Polonia no son simplemente una exposición de objetos: los que visitamos son una autentica puesta en escena de la historia que nos sumerge en el duro pasado del país, tanto en sus momentos gloriosos como en los dolorosos. La calidad de los museos fue una verdadera sorpresa, pues estos realmente buscan contar una historia en lugar de solo exhibirla, creando además una atmosfera que conmueve profundamente. Si quieren nuestro consejo, reserven una buenas 2-3 horas para cada museo: vale mucho la pena tomarse el tiempo de apreciar cada detalle.

El primer museo que visitamos fue el del Alzamiento del Varsovia (alrededor de 25 eslotis- 20 con descuento- que serían unos 5-6€). El mueso, ubicado en una vieja central eléctrica para tranvías, cuenta la historia del valiente intento de liberación organizado por el Armia Krajowa (Ejército Nacional), el movimiento de resistencia polaco más importante que trató liberar a la ciudad de la ocupación alemana, confiando en la ayuda de los soldados de la Unión Soviética, ayuda que nunca llegó, condenando el alzamiento al fracaso.

L’extérieur du musée du Soulèvement de Varsovie

Apenas al entrar, los efectos de sonido imitando ruidos de bombardeos y aviones sobrevolando la ciudad nos transportan a la Varsovia de 1944, una ciudad sitiada por las fuerzas alemanas, que ya no lucha por la victoria, lucha por sobrevivir. El museo presenta fotos, cartas, uniformes, vehículos, panfletos propagandísticos, banderas, una imprenta funcional con tinta de la época, un bombardero aliado de tamaño real, utilizado por aviadores polacos, y muchos otros tesoros que retratan el alzamiento en todos sus aspectos. Mucha precaución, sin embargo, pues algunas imágenes pueden ser perturbadoras: pongan atención a las diversas indicaciones señalándolas. Procuren mirar bien a su alrededor: el museo ofrece fichas escritas en polaco o en inglés, frente a cada exhibición, a modo de explicaciones. Pueden recolectarlas y llevarlas con ustedes para guardar un pequeño recuerdo de esta experiencia.

En los alrededores del museo se encuentra el “Parque de la libertad” con un monumento en homenaje al comandante del alzamiento, y el “Muro memorial” sobre el cual están inscritos los nombres de alrededor de diez mil insurgentes implicados en la sublevación. No muy lejos se encuentra también un Kubus, un automóvil blindado improvisado por los insurgentes durante el alzamiento.

Réplique du Kubus

El segundo museo que no hay que perderse por nada es el Museo POLIN de Historia de los Judíos Polacos. Resultó ser el museo más oneroso al que fuimos (27 eslotis- 17 con descuento- que son más o menos 6€), pero el precio es más que justo para lo que ofrece este increíble museo.

L’extérieur du POLIN

El museo presenta 1000 años de historia de los judíos polacos a través de una exposición interactiva dividida en épocas, cada una maravillosamente escenificada: objetos de la vida cotidiana, la reconstrucción de una sinagoga, un trono real, reliquias arqueológicas… todo vinculado proyecciones y pantallas táctiles con información o cuestionarios. Une vez más, no duden en tomarse el tiempo de visitar bien el museo, que merece que se detengan un buen rato.

En un género completamente distinto, decidimos visitar el Museo de Fryderyk Chopin (22 eslotis -13 con descuento- entre 3€ y 5€, y los miércoles la entrada es gratuita, según la página web del museo). Este museo es particularmente interesante para los conocedores y apasionados y lo hubiéramos disfrutado mucho más si conociéramos más sobre este gran compositor o sobre la música clásica en general.

El museo es casi exclusivamente interactivo: el boleto de entrada es una tarjeta magnética que hay pasar por varios lectores para acceder a explicaciones en video, así como para escuchar fragmentos de música o para ver imágenes. El museo sigue la historia del compositor: sus inicios, sus viajes, sus romances, las personas que dejaron huella en él a lo largo de su vida. Presenta, además, sus objetos personales (incluso un mechón de pelo). El museo explica en profundidad el aspecto técnico de la música de Chopin y permite a los visitantes escuchar sus distintos tipos de melodías en una sala dedicada a ello.

La importancia de este compositor es evidente a lo largo y ancho de la ciudad: bancas presentes en varios lugares están equipadas con botones que pueden presionarse para escuchar una de sus piezas musicales. Es sumamente agradable el caminar por las plazas de Varsovia escuchando de vez en cuando unas notas de la música de Chopin.

Así pues, los museos en Varsovia son grandesy elaboradas estructuras. La atmósfera que crean es única y ofrece una experiencia inolvidable que deja su huella en los visitantes, a quienes se invita a abrir las puertas del pasado y conocer la historia de Polonia y las figuras y eventos que la definieron. La relación calidad/precio es excelente. Estos museos realmente merecen la atención de los viajeros. ¡No duden en reservar uno o dos días para visitarlos!  

Enlaces oficiales:

Museo del Alzamiento: https://www.1944.pl/en

Museo POLIN: https://www.polin.pl/en

Museo de Fryderyk Chopin: https://muzeum.nifc.pl/en//

Licencia Creative Commons
Varsovia: una historia en museos por 2 Steps Abroad se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-SinDerivadas 4.0 Internacional.
Basada en una obra en https://2stepsabroad.travel.blog/.

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