No nos limitamos a visitar únicamente la capital de Polonia. ¿Como pasar de largo la ciudad de Cracovia, antes ciudad capital y ahora una de las ciudades más importantes? Decidimos visitarla por un día, tomando un tren de la compañía Intercity (reservamos los boletos con tres meses de antelación por unos treinta euros ida y vuelta, con un trayecto de 2h40). Recomendamos mucho esta compañía. Ofrecen bebidas gratuitas y las instalaciones son muy cómodas, incluso en segunda clase. No olviden tener a la mano sus documentos de identidad: a diferencia de los trenes en Francia, los trenes polacos son controlados sistemáticamente durante el viaje. Un día es suficiente para visitar bien la ciudad (salimos a las 7h de la mañana y regresamos hacia las 22h), para hacerse una idea global y precisa, pero lamentamos no haber podido visitar ciertos lugares.
Nos trasladamos al centro a pie desde la estación de tren (más o menos 25 minutos de caminata). Comenzamos por visitar el castillo de Wawel, que domina la ciudad tras las murallas, sobre la colina del mismo nombre.
El castillo de Wawel fue construido alrededor de los años 1300s y se convirtió, a lo largo de los siglos subsiguientes, en un importante centro de poder político y militar, así como un importante centro artístico y cultural. El castillo fue dañado y reconstruido en múltiples ocasiones y fue ocupado varias veces en su historia. Durante la Segunda Guerra Mundial, fue la residencia de Hans Frank, gobernador militar de Polonia designado por Hitler.
Dicho lugar cuenta con jardines, una catedral y el castillo en sí, subdividido en varias secciones. La visita no es barata: cada parte del castillo tiene su propio boleto de entrada y se visita individualmente. Las fotos están prohibidas en los interiores. El exterior, sin embargo, es extraordinario: la fachada de la catedral, con sus colores y sus detalles en oro son magníficos. Las murallas ofrecen una fantástica vista del río que atraviesa Cracovia. Primero visitamos la catedral, cuyo interior es esplendido y de colores vivos, con un suntuoso altar y un lugar de oración para el Papa Juan Pablo II, de nacionalidad polaca y que constituye una figura muy importante en el país. La visita no fue del todo agradable a causa de la gran multitud presente al interior del edificio, pero la maravillosa arquitectura de la catedral realmente vale la pena.

Nosotros visitamos las Salas de Estado “State Rooms” (20 eslotis – 12 eslotis con descuento- que serían unos 5€ y 3€) y los Apartamentos reales privados “Royal Private Apartments” (23 eslotis -18 eslotis con descuento, ósea unos 5,50€ – 4€). Esta última visita deber realizarse obligatoriamente con un guía, disponible en varios idiomas, como inglés, francés y español. Los interiores del castillo son simplemente magníficos, con salas ornamentadas y maravillosamente decoradas, con muebles, esculturas y obras de arte que dan testimonio de la vida de reyes, reinas y de cualquier otra personalidad que haya vivido en los muros del castillo. Deben saber que el castillo de Wawel posee una importante colección de arte, la cual fue saqueada en varias ocasiones a lo largo de los siglos y que los especialistas lograron reconstituir al menos parcialmente. La visita de los apartamentos privados, que en nuestro caso hicimos en francés, fue muy interesante, con una guía muy agradable que nos explicó con exactitud los detalles del castillo y la historia de los objetos que contiene. Lamentamos informarles que, para admirar la belleza del castillo de Wawel, tienen que ir en persona, pues las fotos están prohibidas tanto en las salas como en la catedral (a menos que el guía indique lo contrario).
Sobre todo, no olviden detenerse junto a la orilla del río frente a la estatua del Dragon de Wawel, frente a su cueva, bajo las murallas del castillo. La escultura, inaugurada en 1970, representa una de las leyendas más conocidas de Polonia: la leyenda del monstruoso dragón que aterrorizaba la ciudad durante el reinado del príncipe Krakus, que venció a todos los guerreros y caballeros que osaron desafiarlo y que finalmente fue derrotado por la astucia de un humilde aprendiz de zapatero. La estatua se levanta detrás del lugar en el que se supone habitaba el dragón y bien merece al menos una foto, aún más porque escupe fuego cada cinco minutos, aproximadamente.


Enlaces oficiales:
Intercity : https://www.intercity.pl/en/
Castillo de Wawel: https://wawel.krakow.pl/en



